LOS CLÁSICOS. JULIO LLAMAZARES
«Tengo un amigo alemán que se extraña de que en España cada vez más la corrupción sea la norma y no la excepción y yo lo comprendo: mientras nosotros leíamos «El lazarillo», el «Guzmán de Alfarache»Leer más…
«Tengo un amigo alemán que se extraña de que en España cada vez más la corrupción sea la norma y no la excepción y yo lo comprendo: mientras nosotros leíamos «El lazarillo», el «Guzmán de Alfarache»Leer más…
En verano disfruto mucho de, sobre todo, la tranquilidad que da estar desconectado a internet, teléfonos,…y demás aparatos que invaden nuestra vida. Vuelvo a los periódicos de papel, al libro que se lee en la mecedoraLeer más…
TÚ ME LLAMAS, AMOR… Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi, cruzo la desmedida realidad de febrero por verte, el mundo transitorio que me ofrece un asiento de atrás, su refugiada bóveda de sueños, lucesLeer más…
Las cosas que leemos en la infancia, incluso me atrevería a decir que mucho más que en la adolescencia, se quedan con nosotros para siempre. Ya he señalado en este blog, algunas de mis lecturas infantiles,Leer más…
Mientras haya hombres que escriben estos poemas y haya hombres que te hagan sentir que estos versos pueden ser realidad a pesar del tiempo transcurrido, a pesar de la distancia, a pesar de los secretos guardados yLeer más…
Llevo muchos días volcada y entusiasmada en la lectura del «El Cantar de mio Cid». Rodrigo Díaz el Campeador es un héroe que me ha seducido desde niña. Volver a leer la obra, años después, meLeer más…