LA ACERA ROTA. MERCEDES NEUSCHÄFER- CARLÓN
«¡Pensadlo! Yo viví el sitio y el asedio de Oviedo, mi ciudad. Sin agua, sin luz, sin comida apenas. A la vez que cañonazos y bombas la atacaban sin compasión. Lo he vivido sin saber porLeer más…
«¡Pensadlo! Yo viví el sitio y el asedio de Oviedo, mi ciudad. Sin agua, sin luz, sin comida apenas. A la vez que cañonazos y bombas la atacaban sin compasión. Lo he vivido sin saber porLeer más…
«-Pase lo que pase, no lleguéis nunca a odiaros. -Nos amamos, dijo Ana. Doña Valentina cerró los ojos. Luego, muy dulcemente añadió: -Eso ya lo sé.» Marguerite Yourcenar ( Bruselas, Bélgica, 1903, Maine, Estados Unidos, 1987)Leer más…
«Somos los jugadores de bolos. Y nosotros mismos somos las bolas. Pero también somos los bolos que caen. La pista donde suenan los impactos es nuestro corazón.» La editorial Laetoli publicó en septiembre de 2007 laLeer más…
«Cuando Peter Fortune tenía diez años, algunos adultos le decían a veces que era un niño «difícil». Nunca comprendió lo que querían decir. Él no se consideraba en absoluto difícil. No estrellaba las botella de lecheLeer más…
«En el fondo, para avanzar en el mundo no hay más que seguir al pie de la letra la moral del Evangelio. Si te dan una bofetada, pon la otra mejilla… El mundo es laLeer más…
«Ahora estaba sentado con Susanna, una amiga de la familia. Por fin, oyeron bajar a Marit y la vieron entrar en la sala. Llevaba un vestido de seda rojo que la hacía parecer seductora, con susLeer más…