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29Mar/20

EL LIBRO DE LOS MONSTRUOS. JUAN RODOLFO WILCOCK.

“Beati loro che pensano al progresso: / io solo penso alla morte o al sesso.”

Estos versos pertenecen al escritor argentino Juan Rodolfo Wilcock (Buenos Aires, 1919, Lubriano, Italia, 1978). “Bienaventurados aquellos que piensan en el progreso: / yo sólo pienso en la muerte o el sexo.”. Versos que se recogen en su libro Adelphi. Pero hoy la cosa no va de poemas, va de monstruos. Gracias a Ediciones Atalanta, tenemos la suerte de leer en su colección Ars brevis la obra titulada El libro de los monstruos, un trabajo fascinante de relatos cortos donde la imaginación de Wilcock se desborda. Hasta ahora, sólo Liudmila Petrushévskaia (Moscú 1938), Premio Mundial de Fantasia 2010, me ha hecho transportarme hasta ese mundo de fantasía sin límites, surrealista y elegante, cómico y triste con el libro Érase una mujer que quería matar al bebé de su vecina, obra publicada, también, por Atalanta. Los relatos de Wilcock  son brillantes, graciosos en su mayoría y sorprendentes. Me han recordado, en ocasiones, a algunos de los personajes de la escritora rusa, por ejemplo el personaje de Marilena, del cuento El secreto de Marilena, tiene muchas similitudes con el personaje de Wilcock, Graziella Link, la protagonista del relato que lleva su nombre. Marilena es una mujer que trabaja en el circo y es tan gorda que necesita tres sillas para sentarse y dos camas para dormir “no cabía en los taxis y en el metro ocupaba todo el ancho de las escaleras mecánicas”. La señora Link al lado de una cerda “parecería flaca, un elefantino esbelto, una pelota no lo suficientemente redonda.” Graziella es gorda y trabaja en un teatro de variedades. Pero mientras Graziella está “siempre alegre”, Marilena es una mujer “muy desgraciada”. Link es feliz en el escenario, Marilena sólo encuentra su felicidad cuando la jornada acaba y llega a la habitación de su hotel. Por cierto, el libro de relatos que menciono también está editado por Ediciones Atalanta y es, como éste que hoy les presento, otra joya literaria que ya les invité a leer en su día aquí en mi blog.

También Franz Kafka ( Praga, Imperio Austrohúngaro, 1883, Kierling, Austria, 1924) está presente, de alguna manera, en varios de los relatos de El libro de los monstruos, pero en el cuento titulado Manuel Lasso, en mi opinión, con mucha más intensidad que en cualquier otro. La influencia del escritor, nacido en Praga, es evidente. El personaje del autor argentino es un muchacho que, al despertarse, se da cuenta de que su cuerpo está lleno de plumas y el inicio del relato de Wilcock se parece, demasiado al inicio de la conocidísima obra La transformación.

“Cuando Gregor Samsa una mañana despertó de sueños inquietos, se encontró en su cama transformado en un bicho monstruoso”. Este es el comienzo de la obra La transformación, de Kafka.

Mientras que Wilcock inicia el relato así:

“Cuando el estudiante de tercer año de arquitectura Mano Lasso despertó una hermosa mañana cubierto de plumas blancas, saltó de la cama y fue a mirarse en el espejo.”

Otro personaje del autor bonaerense que nos puede recordar al personaje de Gregor Samsa es Nerone Bornio, en el relato que lleva el mismo nombre que el personaje. “Nerone Bornio es, en efecto, una especie de enorme crustáceo, algo entre la Squilla empusa y la Squilla mantis, aunque sus brillantes colores  (….)”

Hay que recordar que la obra de Kafka, una, de las más influyentes de la literatura universal, es, además, una de las más influyentes de la literatura universal, pionera en la fusión de elementos realistas con elementos fantásticos. Y también hay que apuntar que Wilcock, que tuvo una notable labor como traductor, tradujo a Kafka, entre otros.

Juan Rodolfo Wilcock estudió ingeniería civil en la Universidad de Buenos Aires pero abandonó su profesión para dedicarse a la literatura. Tuvo una gran amistad con  grandes genios de la literatura como, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges, Elsa Morante o Alberto Moravia. Hizo, incluso, una aparición en el cine en 1964 en la película El evangelio según San Mateo, de Pier Paolo Pasolini, interpretando el papel de Caifás.

Por supuesto, mucho del libro El libro de los seres imaginarios, de Jorge Luis Borges, lleva esta obra. Borges, amigo de Wilcock, había recopilado en este volumen a diferentes seres extraños que han surgido a lo largo de los tiempos, de la invención humana. Es ya conocida la teoría de que pese al normal y determinado  diferente periodo de tiempo o espacio que se viva, en ocasiones se da la coincidencia de que varias culturas, diferentes hombres, compartan ideas sobre la fantasía, sobre criaturas imaginarias, porque estas pueden surgir de sueños o miedos que todos tenemos sin saberlo.

¿Y cuáles, pues, son mis monstruos preferidos de todos los que nos presenta en esta gran obra Wilcock? Sinceramente, es difícil elegir, pero el relato Primio Doppo me ha cautivado porque me ha hecho reir, Anastomos, con su belleza de cristales me ha fascinado. El relato Capitán Luiso Ferrauto, es genial, y el hombre asteroide Veterinario Lurio Tontino, muy peculiar. “(…) fue él, junto con un meteorito que lo seguía como un perro, quien inutilizó el aeropuerto de Abidjan en la Costa de Marfil, para impedir el aterrizaje de Pablo VI; fue él quien sepultó con una avalancha a Fidel Castro en los alrededores de Saint Moritz.”

Doppo, carpintero de Vetriolo, pone huevos, y todo el mundo quiere saber qué sale de ellos. Pero nadie lo sabe, todos son hipótesis y a cada cual más graciosa: desde café instantáneo a oro, desde aceite de oliva a hortalizas, desde premios en efectivo a bombas, desde petróleo a puré de papas.

“Una vez al año, en primavera, el capitán Luiso Ferrauto cambia de piel; de la piel (…) Su mujer (…) suele guardar estas pieles usadas de su marido y rellenarlas de goma espuma color carne, para hacer así un muñeco bastante presentable (…) Ya tiene unos quince, en el garaje: todos oficiales de policía, tan parecidos a su marido que da gusto verlos a todos juntos, tan dignos, tan rectos, tan inalcanzables por la corrupción.” ¿No es de un humor negro excepcional? Me encanta.

“Puesto que los muñecos de piel policiaca son producidos a razón de uno por año y cada uno es de edad más avanzada que el anterior, presentan esta insólita característica: que el más joven de los quince es el más viejo de los quince.”

No dejen pasar la oportunidad de abrir este libro fascinante. Alguno de los monstruos si no todos ellos les cautivarán. Hay para todos los gustos. Díganme cuales fueron sus preferidos. ¿la bestia marina, la ilusión óptica, el hombre invisible, el que se ilumina en la oscuridad, la mujer que trae al mundo 20 niños al año, el espejismo, la momia, el homínido, el hombre que tiene el cerebro como una avellana, la masa de gusano, el hombre en estado líquido,…?